Publicado el 30 de junio de 1999
El Equipo de tareas sobre desarrollo rural y seguridad alimentaria en el Yemen está logrando resultados concretos en su apoyo a las actividades realizadas en el plano nacional por importantes asociados con vistas a mitigar la pobreza y alcanzar la seguridad alimentaria. Desde que apareció el año pasado la noticia de la formación del grupo en este sitio, el Equipo de Tareas ha ido ofreciendo aportaciones para la reforma del Ministerio de Agricultura y Riego (MAR). El proceso de reforma propuesto, conocido como el Programa Aden, se realizará en un período de tres a cinco años y se centrará en los servicios sobre el terreno, los recursos humanos y los problemas presupuestarios. El programa tiene por objeto mejorar la eficacia de los servicios públicos a la agricultura, incluida la reestructuración de los servicios públicos y la privatización de algunas actividades, con el fin de crear una producción agrícola sostenible y equitativa, especialmente para los pobres. El desarrollo del programa ha sido respaldado por el Banco Mundial, con la colaboración de la FAO para cuestiones específicas, y es probable que se presente al Gabinete para su aprobación a mediados de 1999.
El Equipo de Tareas del Yemen está resultando también un foro importante para la difusión de conocimientos sobre actividades y programas ejecutados en el país por diferentes asociados. Un tema importante de debate, por ejemplo, es el Programa de seguridad alimentaria de la CE en el Yemen, que tiene por objeto promover la seguridad alimentaria y nutricional en el país y en los hogares en el marco de la liberalización de la economía. El programa respalda reformas que contribuirán probablemente a una reasignación eficaz y equitativa de los recursos y a promover la iniciativa privada y la autosuficiencia de los pobres.
Para más información sobre el Grupo Temático en el Yemen, tomar contacto con el Representante de la FAO, Sr. S. S. Mahdi en FAO-YEM@field.fao.org
La colaboración interinstitucional se vio reforzada últimamente con la firma de acuerdos entre la FAO y otros organismos alimentarios de las Naciones Unidas con sede en Roma, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA). El Director General de la FAO, Sr, Jacques Diouf, y la Directora Ejecutiva del PMA, Sra. Catherine Bertini, firmaron un acuerdo para aumentar las actuales actividades de colaboración relacionadas con el Programa especial para la seguridad alimentaria (PESA), mientras que un acuerdo firmado por el Sr. Jacques Diouf y el Presidente del FIDA, Sr. Fawzi Al-Sultan, subrayó la necesidad de impulsar la producción de alimentos y aumentar el acceso a ellos en los países de bajos ingresos con déficit de alimentos en el marco del PESA. Los dos organismos convinieron en colaborar más estrechamente sobre el terreno y aprovechar las actuales operaciones conjuntas como base para promover ulteriores actividades de colaboración.
El Programa especial para la seguridad alimentaria ofrece considerables oportunidades para una colaboración y acción conjuntas sobre el terreno. Iniciado por la FAO en 1994, el Programa ayuda a los agricultores de los países de bajos ingresos con déficit de alimentos (PBIDA) a aumentar la producción de alimentos y mejorar el acceso a ellos con objeto de satisfacer la creciente demanda del mercado y erradicar la inseguridad alimentaria. Actualmente, el Programa se está ejecutando en 39 PBIDA y se está formulando en otros 34.
Cuatro Grupos Temáticos que trabajan en el marco de la Red del CAC - en Burkina Faso, Camboya , la India y Filipinas - están promoviendo activamente en sus programas las actividades del PESA.
¿Cómo y cuándo es mejor asociarse con el sector privado para el desarrollo? Este tema es actualmente objeto de evaluación por parte de la Oficina regional de Africa del Banco Mundial y tema de una conversación electrónica iniciada recientemente en inglés y francés, titulada 'Asociaciones con el sector privado para el desarrollo'. Aunque el Banco Mundial se ha concentrado más en las asociaciones, ha habido una identificación insuficiente de las prácticas mejores para trabajar con el sector privado con vistas a fortalecer la capacidad, invertir en salud y educación, o crear entornos caracterizados por un ejercicio racional del poder, unas infraestructuras adecuadas y una buena prestación de servicios. La actual conversación electrónica, copatrocinada por Agence francophone pour l'enseignement supérieur et le recherche (AUPELF-UREF), trata de reunir las opiniones de todos los actores del crecimiento económico de Africa, el sector empresarial a nivel mundial y las comunidades en las que trabajan y prestan servicio.
Otro debate electrónico de interés para los miembros de la Red del CAC es el que se centra en las "Repercusiones sociales y ambientales de la privatización". La conversación, iniciada por el Grupo temático sobre reforma y privatización de las empresas del Banco Mundial y el Instituto del Banco Mundial, se orientará a cómo deben formularse los programas de privatización para que puedan tener repercusiones sociales y ambientales, así como financieras y económicas, benéficas.
Todos los que tengan correo electrónico pueden suscribirse a estas listas de conversación. Para participar, enviar un e-mail a: majordomo@jazz.worldbank.org. Dejar libre el espacio reservado a Asunto, y en el cuerpo del mensaje escribir: SUBSCRIBE PARTENARIATS, para la conversación sobre 'Asociaciones con el sector privado para el desarrollo', y: SUBSCRIBE SE-IMPACT, para la conversación sobre 'Repercusiones sociales y ambientales de la privatización'.
Los jóvenes pueden hacer un aporte significativo a la lucha contra el hambre y la malnutrición en el mundo. Pero se deben adoptar medidas para mejorar su acceso a los recursos y servicios esenciales, tales como la tierra, la capacitación y el crédito, para que estos hombres y mujeres jóvenes puedan ser asociados productivos e innovadores en el logro de los objetivos nacionales en materia de seguridad alimentaria. En un estudio realizado en Nigeria, por ejemplo, se observó que el aumentar en un año la duración media de la enseñanza de los agricultores acrecentó en un 24 por ciento el valor añadido a la producción agrícola. Además, el involucrar a los jóvenes en los programas dirigidos a un desarrollo rural sostenible puede servir tanto para frenar el ritmo de la migración a las ciudades como para incrementar la producción y disponibilidad de alimentos en las zonas que más los necesitan.
La FAO está subrayando el potencial de los hombres y mujeres jóvenes para el logro de la seguridad alimentaria al elegir 'La juventud contra el hambre' como el tema del Día Mundial de la Alimentación de este año y de las campañas de Telefood. El Día Mundial de la Alimentación que se celebra todos los años conmemora el aniversario de la fundación de la FAO el 16 de octubre de 1945, y tiene por objeto sensibilizar la opinión pública sobre la situación crítica del hambre en el mundo y alentar la adopción de medidas en todos los niveles para encontrarle una solución. Telefood, lanzado en 1997, es un medio de comunicación y una campaña de recaudación de fondos de nivel mundial que ya movilizado la solidaridad de todo el mundo y el compromiso de los gobiernos, las organizaciones no gubernamentales, la sociedad civil, las empresas privadas, los artistas y los medios con el fin de asegurar "Alimentos para todos". El dinero donado a través de Telefood financia pequeños proyectos de desarrollo de base que benefician a los campesinos pobres de más de 110 países.
Se pueden encontrar noticias sobre iniciativas en materia de programación rural en "Youthworks", un boletín semestral publicado en inglés, francés y español para profesionales gubernamentales y de organizaciones no gubernamentales (ONG) que imparten programas educacionales a la juventud rural. Para ser incluidos en la lista del correo electrónico, tomar contacto con: R. William Seiders, Rural Youth Officer FAO, SDR Division, D-404, Viale delle Terme di Caracalla, 00100 Roma, Italia, e-mail: william.seiders@fao.org; fax (396)5225-3152.
Pese a la revolución que tuvo lugar en el siglo XX en el campo de la salud, que ha llevado a una disminución de las tasas de natalidad y a conquistas espectaculares en la esperanza de vida, más de mil millones de personas llegarán al siglo XXI sin haberse beneficiado de estos avances. Este es el mensaje que surge claramente del Informe sobre la salud en el mundo 1999, publicado recientemente por la Organización Mundial de la Salud.
Como se subraya en el informe, tiene sentido desde el punto de vista económico combatir la pobreza mejorando la salud. Se habla de la necesidad de reducir la carga de la mala salud que sobrellevan los pobres y contrarrestar las amenazas potenciales a la salud que derivan de las crisis económicas, los ambientes insalubres y los comportamientos riesgosos. Se exige también la promoción de sistemas sanitarios más eficaces y un aumento de las inversiones destinadas a aumentar la base de conocimientos que hizo posible la "revolución sanitaria" del siglo XX.
La OMS sostiene que muchos países necesitan aumentar el presupuesto destinado a la salud para que toda la población tenga acceso a medidas sanitarias más económicas y eficaces. El organismo de las Naciones Unidas pide un sistema más equitativo - tanto por lo que se refiere a la repartición de la carga financiera de la atención de salud como a las posibilidades de un acceso equitativo a la misma - basado en sistemas de "cobertura conjunta de riesgos" financiados con cargo a los ingresos fiscales del gobierno central.