El enfoque pluralista es uno de los principios rectores de la Red del CAC sobre desarrollo rural y seguridad alimentaria, al mismo tiempo que se alienta a los grupos temáticos a que promuevan una participación amplia de las principales partes interesadas de diversos sectores. Con ello se espera alcanzar una mayor coordinación y convergencia de los esfuerzos desplegados para combatir la inseguridad alimentaria.
El sector de la sociedad civil, que goza de una alta reputación por sus conocimientos técnicos y experiencia práctica, es un importante asociado de la red del CAC. Por contar con una amplia participación comunitaria, las organizaciones de la sociedad civil (OSC) pueden reflejar las necesidades y los intereses de las comunidades en lo referente al desarrollo sostenible.
Una de las iniciativas emprendidas por la Red del CAC sobre desarrollo rural y seguridad alimentaria para aumentar la participación de la sociedad civil consiste en colaborar con la SDI (Sociedad para el Desarrollo Internacional) mediante el intercambio de informaciones y experiencias relacionadas con la problemática de la seguridad alimentaria. Tenemos el agrado de compartir con nuestros lectores un informe y las primeras conclusiones derivadas de una serie de talleres sobre seguridad alimentaria, movilización social y habilitación comunitaria, organizados por la SDI en cooperación con el Programa Mundial de Alimentos (PMA). Quisiéramos también aprovechar la oportunidad para alentar a los miembros de los grupos temáticos presentes en los países en los que se prevén otros talleres a que participen en ellos y se vinculen con otros asociados que comparten el mismo objetivo de la seguridad alimentaria.
'Seguridad alimentaria, movilización social y habilitación comunitaria' ha sido el título de una campaña internacional catalizada por la Sociedad para el Desarrollo Internacional (SDI) con la ayuda del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas y en colaboración con ONG nacionales de 30 países del hemisferio sur. Tras una primera fase de investigaciones sobre a) las innovaciones locales en la lucha contra el hambre; y b) el impacto de la ayuda alimentaria en las estructuras sociales, el papel del hombre y la mujer, y la movilización social en pro de medios de vida sostenibles, las actividades se han concentrado en la organización de una serie de talleres nacionales encaminados a estudiar las pautas que rigen la habilitación de las comunidades en la búsqueda de seguridad alimentaria.
En septiembre de 2000, se han realizado 32 talleres en 26 países1 y habrá otros acontecimientos en el Chad, Etiopía, Malí y Malawi. La creación de redes de comunicación, las asociaciones y la confianza creada por la movilización social son elementos básicos del capital social necesario para los medios de vida sostenibles (MVS). Más de 2 500 personas participaron en los procesos nacionales promovidos por el proyecto SDI-PMA, sobre la base de talleres nacionales en los que los grupos de campesinos, las organizaciones de mujeres, y las ONG locales y nacionales examinaron las perspectivas de las comunidades locales para la seguridad alimentaria y los MVS.
Además del interés por la solidaridad internacional, el proyecto tuvo por objeto destacar cómo la búsqueda de la seguridad alimentaria está profundamente anclada en las perspectivas y políticas nacionales relativas a los medios de vida sostenibles. Como la seguridad alimentaria es ante todo un problema nacional, se deben estudiar atentamente los enlaces que existen entre los niveles micro y macroeconómicos con objeto de traducir los intereses comunitarios en políticas nacionales y mecanismos institucionales orientados a la seguridad alimentaria. El proyecto se basó en el supuesto de que la exigencia de seguridad alimentaria puede ser una bandera en torno a la cual se realicen procesos más amplios de democratización, catalizando los movimientos de la sociedad civil hacia una mayor trasparencia y responsabilidad, forjando nuevas alianzas a nivel de la sociedad civil y entre el Gobierno y las OSC, potenciando los procesos democráticos de las comunidades, promoviendo la capacidad y la participación responsable de los gobiernos locales en los MVS. Por lo tanto, la movilización de la sociedad civil es esencial para fomentar la formulación de políticas nacionales, los enfoques holísticos y la participación en la toma de decisiones, promoviendo un cambio en las relaciones de poder, problema principal del sistema de gobierno si se quiere llegar a resultados positivos en materia de medios de vida sostenibles y seguridad alimentaria.
La serie de acontecimientos apuntaron a cubrir tres niveles de preocupaciones y compromisos en materia de seguridad alimentaria, a saber:
Las actividades y experiencias del proyecto han dado lugar a una visión matizada de las causas de la inseguridad alimentaria. El enfoque de la seguridad alimentaria centrado en la producción agrícola, en la disponibilidad de existencias, en la modernización tecnológica y en la presencia de expertos ha sido reemplazado en gran medida por la necesidad de la comunidad de participar en su proprio desarrollo y plasmarlo en función de sus propias ideas y aspiraciones. Lo que se trata de poner de relieve ahora es el impacto que tienen las estructuras sociales, el papel del hombre y la mujer en la sociedad, la gestión de los recursos naturales, la participación de la sociedad civil y las estrategias políticas en la seguridad alimentaria y los medios de vida. Lo más importante es que al escuchar las exigencias de seguridad alimentaria de las comunidades se puede escuchar claramente su necesidad de democratizar el desarrollo.
Las preocupaciones comunitarias se concentraron en torno a las prácticas hereditarias desfavorables para la mujer, la discriminación de las mujeres y de los niños en la distribución de los alimentos en el seno de las familias, el acceso limitado a las tierras y al crédito, las crisis culturales que afectan a las comunidades rurales, la insuficiente distribución de alimentos y el acceso no equitativo a los mercados, la patentabilidad de las semillas y los cambios en los hábitos alimentarios. En consecuencia, los mensajes más fuertes derivados de los procesos nacionales en todo el mundo se han referido a las exigencias de una progresiva reforma agraria, al mejoramiento del acceso de las mujeres a los recursos productivos y a la educación, a una gestión participativa de los recursos naturales, a la adopción de cultivos biointensivos, a la prevalencia de principios éticos en la elaboración y comercialización de los alimentos, al reconocimiento de los conocimientos tradicionales como propiedad intelectual de las comunidades locales y a la promoción de la dignidad de los campesinos en la sociedad. Las directrices normativas para la acción que derivaron del debate variaron desde luego según las diferentes zonas y problemáticas. No obstante, las cuestiones principales subyacentes a todos los requerimientos locales de medios de vida sostenibles y de seguridad alimentaria consistieron en la necesidad de fortalecer la sociedad civil, facilitar el intercambio de información y potenciar la participación de la comunidad en la toma de las decisiones. Además, las comunidades exigieron una mayor comunicación a nivel horizontal y la colaboración con el Gobierno, que sigue siendo considerado como el protagonista en el ámbito de la seguridad alimentaria. Por lo tanto, la búsqueda de seguridad alimentaria termina por dar cuerpo a unas exigencias de democratización política como complemento de la democratización a nivel social y económico.
Partiendo del hecho de que la autoorganización de los pobres a nivel comunitario contrarresta la falta de poder que es la fuente principal de la pobreza (PNUD, 2000), estas reuniones no sólo tenían por objeto crear espacios para que las comunidades locales manifestaran sus preocupaciones y propuestas en materia de seguridad alimentaria y medios de vida sostenibles, sino que también promovieron la movilización social con vistas a lograr sistemas de gobierno más atentos a las necesidades de la gente y una democratización a nivel local y nacional. El resultado del proyecto puede determinarse no tanto por la solución de una miríada de problemas relacionados con la inseguridad alimentaria cuanto por la medida en que la comunidad ha participado y se ha movilizado para resolver lo que consideraba sus necesidades críticas. Un ejemplo fue la creación de un comité nacional para la seguridad alimentaria a raíz del taller realizado en Nueva Delhi (26-27 de junio de 2000), que tuvo por objeto promover enlaces entre los niveles micro y macroeconómicos y ampliar el espacio de la población en la toma de decisiones con vistas a aumentar la seguridad alimentaria y los medios de vida sostenibles.
Las preocupaciones comunitarias y los resultados del proyecto se presentaron en una reunión especial sobre Sistemas de gobierno capaces de responder a la necesidad de medios de vida sostenibles y seguridad alimentaria celebrada en el marco del Diálogo Mundial 2, Expo 2000. Entre los participantes figuraban algunos asociados del proyecto SDI que intervinieron en la ejecución del proyecto de Seguridad alimentaria y medios de vida sostenibles, así como representantes de organismos de las Naciones Unidas, entre los cuales Namanga Ngongi, subdirector ejecutivo del PMA, Naresh Singh, asesor principal de PNUD y Shoaib Sultan Khan, asesor superior del PNUD. Además de los eventos organizados en la Expo, algunos participantes de la reunión tuvieron también la posibilidad de ser entrevistados en vivo y en directo por la televisión alemana (Open Channel Xpovision) y la radio Flora, donde expusieron su enfoque sobre los medios de vida sostenibles y la seguridad alimentaria materializado en su labor realizada en las Naciones Unidas, la SID y las ONG nacionales.
Una sección especial del periódico Development de la SDI ha estado dedicada a las cuestiones de seguridad alimentaria durante la ejecución del proyecto, informando acerca de las actividades sobre el terreno y promoviendo un debate más amplio. En particular, está por salir en Development 43.4, de diciembre de 2000, un esbozo de los resultados del proyecto presentado por Elena Mancusi-Materi. En la carta Bridges distribuida a 3 000 miembros individuales e institucionales de la SDI de todo el mundo se han incluido actualizaciones periódicas sobre actividades y acontecimientos. Además, la secretaría de la SDI distribuirá dentro de poco un informe actualizado con los detalles de los procesos nacionales y las enseñanzas extraídas de toda la campaña.
Se están estudiando muchas formas para complementar el proyecto en cooperación con los asociados y en función de las necesidades especiales que se identifiquen a nivel local y nacional. En la mayoría de los casos se manifiesta un gran interés por la creación de comités conjuntos de la sociedad civil y el Gobierno que lleven adelante el proceso de diálogo y movilización iniciado por los talleres. Dichos organismos tendrían por objeto determinar las prioridades en materia de seguridad alimentaria, influir en la elaboración de las políticas pertinentes, descentralizar la toma de decisiones relativas a la seguridad alimentaria, y hacer que ésta sea un problema asumido por toda la ciudadanía. Se esforzarían por crear espacios para la catalización y organización de las iniciativas locales y nacionales sobre seguridad alimentaria; elaborar estrategias para la movilización de la sociedad civil con vistas a un potenciamiento de la democratización y de la habilitación comunitaria; presionar para que las preocupaciones relativas a los medios de vida sostenibles estén cada vez más presentes en la formulación de las políticas; vigilar los progresos realizados en las políticas y prácticas relativas a las actividades en materia de seguridad alimentaria; divulgar información a nivel comunitario sobre las normas y prácticas que afectan a los derechos de las mujeres, de los hombres y de los niños en materia de seguridad alimentaria. Además, se emprenderían iniciativas en la esfera de las comunicaciones, la información y la promoción también a nivel regional e internacional para complementar el enfoque local y nacional del proyecto. La combinación de los diferentes niveles de actividades armoniza con la metodología aplicada por el SDI a los medios de vida sostenibles, que basa su éxito en la estructura particular de la red formada por miembros, capítulos y asociados de la SDI.
Para más información y seguimiento del proyecto, sírvase comunicarse con
Elena Mancusi-Materi,
Coordinadora del programa de seguridad alimentaria y medios de vida sostenibles, SDI,
Via Panisperna 207,
00184 Roma, Italia.
Tel.: +39 06 48 72 172;
Facsímile: +39 06 48 72 170;
C. electrónico:
elenam@sidint.org
1 Lista de los talleres sobre seguridad alimentaria y sus fechas:
Bangladesh: Sylhet, 16 de octubre de 1999 y Dhaka, 11 de noviembre de 1999.
Benin: Porto Novo, 18-19 de noviembre de 1999.
Bolivia: Cochabamba, 23-24 de marzo de 2000.
Burkina Faso: Ouagadougou,11-12 de mayo de 2000.
Camerún: Buea, 9-10 de diciembre de 1999.
Côte d'Ivoire: Abidjan, 9-10 de marzo de 2000.
El Salvador: Cacaopera, 18 de noviembre de 1999 y San Salvador, 1 de diciembre de 1999.
Ghana: Accra, 25-27 de enero de 2000.
Haití: Jean-Rabel, 11-13 de junio de 2000 y Jacmel, 14-16 de junio de 2000.
India Bangalore, 17 de marzo de 2000, Patna, 29-30 de abril de 2000 y Nueva Delhi, 26-27 de junio de 2000.
Kenya: Kisii, 4 de mayo de 2000.
Mozambique: Maputo, 21-22 de julio de 2000.
Nepal: Udayapur, 27-28 de noviembre de 1999.
Nicaragua: Somoto, 6-7 de julio de 2000.
Níger: Sadoré, 17 de noviembre de 1999.
Nigeria: Zaria, 3-4 de noviembre de 1999.
Pakistán: Faisalabad, 26-27 de marzo de 2000.
Perú: Lima, 21-22 de marzo de 2000.
Senegal: Dakar, 14-15 de septiembre de 2000.
Sudáfrica: Stellenbosch, 11-12 de abril de 2000.
Tanzanía: Bagamoyo, 28-29 de febrero de 2000.
Túnez: Túnez, 27 de mayo de 2000 y Kisra, 17 de junio de 2000.
Uganda: Kampala, 13-14 de abril de 2000.
Yemen: Sana'a, 20-21 de febrero de 2000.
Zambia: Lusaka, 19-20 de junio de 2000.
Zimbabwe: Harare, 7-8 de febrero de 2000.