ACC Network on Rural Development and Food Security

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Publicado el 12 de noviembre de 1998

Tema: Prevenir las carencias de micronutrientes - Una estrategia basada en la alimentación

preparado por el Dirección de Alimentación y Nutrición (ESN) de la FAO

El problema

Las carencias de micronutrientes, es decir deficiencias de vitaminas y substancias minerales, constituyen la forma de malnutrición más generalizada en el mundo. Este tipo de carencia afecta tanto a los ricos como a los pobres y, en especial, a las mujeres y los niños. Más de dos mil millones de personas sufren en el mundo de distintos tipos de carencias de sustancias micronutrientes. Las carencias de vitamina A, hierro e yodo pueden tener graves consecuencias para la salud, tales como la ceguera, el retraso mental, una resistencia menor a las enfermedades infecciosas y pueden conducir en algunos casos a la muerte, reciben hoy una mayor atención de parte del sector de la salud pública. Sin embargo, estas tres carencias son solamente una pequeña parte del problema. Por ejemplo, se ha comprobado que un aporte bajo de calcio y vitamina D, zinc, folleto y vitamina C dañan la salud de grandes segmentos de la población en muchos países. Este conjunto de deficiencias alimentarias debilitan a los individuos, los hogares, las comunidades y los países y están asociadas con una pérdida inútil e inaceptable del potencial y la productividad de los seres humanos.

Contrariamente a otros obstáculos al desarrollo socio-económico, es posible reducir estas carencias mediante inversiones relativamente reducidas. Muchas de ellas podrían ser eliminadas con las técnicas hoy día disponibles, pero persisten por una serie de razones, como la falta de consciencia de los responsables de formular políticas acerca de la importancia de afrontar el problema y la falta de comprensión de los planificadores acerca de las estrategias existentes para combatirlas. En muchos casos, se tiende también a aplicar medidas de lucha a corto plazo sin indagar mayormente sobre las causas al origen del problema.

El enfoque basado en la alimentación

El programa de la FAO sobre los micronutrientes se concentra en intervenciones cuyo fin es promover el consumo de alimentos ricos en micronutrientes. Se intenta lograr este objetivo expandiendo y diversificando la producción de estos alimentos, promoviendo su transformación y conservación y realizando contemporáneamente una campaña de educación nutricional. Los componentes del programa incluyen: i) una asistencia directa a los estados miembros en materia de diseño y ejecución de proyectos de campo, con miras a incrementar la producción, el suministro y el consumo de alimentos ricos en micronutrientes y ii) actividades de promoción y consejos políticos a través de publicaciones, talleres y educación nutricional.

Asistencia directa a los estados miembros

Entre las fuentes de micronutrientes se encuentran las frutas y hortalizas, el ganado menor y mayor, las aves y el pescado. La diversificación y el mejoramiento de la producción, transformación y conservación de las frutas y hortalizas y la expansión de las actividades de producción animal (ganado menor, aves, pescado) constituyen esfuerzos que pueden contribuir a una mayor seguridad alimentaria de los hogares y a un aumento de la disponibilidad y del consumo de alimentos ricos en micronutrientes. Los animales representan generalmente una excelente fuente de micronutrientes disponibles biológicamente, pero son a menudo costosos y fuera del alcance de las comunidades pobres, es decir las primeras víctimas de la carencia de micronutrientes. En cambio, frutas y hortalizas suelen ser las fuentes de micronutrientes menos costosas, por lo que las poblaciones pobres pueden generalmente tener acceso a ellas. La Dirección de Alimentación y Nutrición de la FAO, en colaboración con el Grupo de Cultivos Hortícolas de la Dirección de Producción y Protección Vegetal, promueve activamente los huertos familiares para mejorar la producción y el consumo de frutas y hortalizas. Por ejemplo, en el marco del programa decenal de Naciones Unidas para prevenir la carencia de vitamina A, la FAO brindó una asistencia a 17 estados miembros e implementó 25 proyectos (15 en Africa, 9 en Asia y uno en el Cercano Oriente) con el fin de desarrollar enfoques viables para solucionar los problemas de carencia de vitamina A. La promoción de los huertos familiares es el objetivo central de estos proyectos. Además, la Dirección de Producción y Protección Vegetal, promueve, en el marco de su programa principal, la producción comercial de frutas y hortalizas.

La evaluación de estos proyectos, y de otras intervenciones de la FAO, demuestra claramente y confirma que la producción de frutas y hortalizas tiene un impacto positivo en los beneficiarios de estos proyectos porque comporta un mayor aporte de vitaminas A. El impacto es aún más fuerte cuando una educación nutricional acompaña las actividades de producción. Los hogares beneficiarios pudieron incrementar su consumo de frutas y hortalizas, diversificar su dieta alimentaria, mejorando su calidad, y aumentar los ingresos de la familia gracias a la venta del excedente de producción. Los proyectos contribuyeron también a una mayor disponibilidad de frutas y hortalizas en los mercados locales. Las mujeres y los niños en particular sacaron provecho de estos proyectos ya que los tabúes y las supersticiones perdieron algo de importancia, mientras que el consumo de frutas y hortalizas crecía. Las madres dieron más frutas y hortalizas a los niños pequeños, lo que llevó a un aumento del consumo de alimentos ricos en caroteno. Por ejemplo, en un proyecto implementado en el distrito de Purlieu en Bengala Occidental (India), la prevalencia de las manchas de Bitot, una señal temprana de deficiencia de vitamina A, desapareció casi del todo en un período de 18 meses mediante la promoción de los huertos familiares, combinada con una campaña de educación nutricional. En Viet Nam, un proyecto integrado mucho más amplio, con un componente de producción animal, obtuvo resultados similares.

Tratando los problemas relativos a las substancias micronutrientes en el contexto más amplio del mejoramiento general de la seguridad alimentaria de los hogares y de la nutrición, la Dirección de Alimentación y Nutrición de la FAO apoyó la elaboración de programas y proyectos comunitarios sobre nutrición. Por ejemplo, puede citarse el proyecto actualmente implementado en el Valle de Luapula, en Zambia, que busca mejorar la seguridad alimentaria y la nutrición a nivel de los hogares. Este proyecto ha sido elaborado sobre la base de un detallado Diagnóstico Participativo, efectuado por un equipo interdisciplinario de expertos en las esferas de la nutrición, la salud, la agricultura, el género, la educación y la comunicación. Se puso una especial atención en el desarrollo de un enfoque global e innovador que permitiera a las comunidades acceder a una dieta apropiada a lo largo del año, mejorando así su seguridad alimentaria y nutrición, incluso en relación a los micronutrientes.

Actividades de promoción y acesoría en políticas

Para defender y promover la idea de un enfoque basado en la alimentación como método más viable para luchar contra las carencias de micronutrientes, y prevenirlas, la Dirección de Alimentación y Nutrición ha producido varias publicaciones, notas de orientación política, manuales técnicos y libros para distintos tipos de lectores. También organizó una serie de consultas y talleres. Se encontrarán abajo algunos ejemplos.

La División de Alimentación y Nutrición de la FAO y el Instituto Internacional de Ciencias de la Vida han publicado conjuntamente un manual en dos volúmenes destinado a los responsables de formular políticas y los planificadores de programas. Titulado "Preventing Micronutrient Malnutrition. A Guide to Food-based Approaches", el manual ilustra la gran variedad de enfoques basados en la alimentación que pueden eliminar las carencias de micronutrientes. Identifica los factores que impiden la aplicación de estos enfoques y trata de ayudar a los encargados de formular las políticas a superar los obstáculos mediante orientaciones sobre la planificación de programas. Describe también varios aspectos técnicos y presenta reflexiones sobre los programas de acción en distintos campos, tales como la agricultura, la educación y la comunicación. Este manual debería permitir a los planificadores y responsables de programas implementar las actividades relacionadas con la alimentación de una forma más eficaz.

Los huertos familiares constituyen a menudo una manera válida de luchar contra la inseguridad alimentaria de los hogares y la malnutrición. Son particularmente útiles para mitigar las deficiencias de micronutrientes. En este contexto, la Dirección preparó un manual de capacitación titulado "Improving Nutrition through Home Gardening. A Training Package for Preparing Field Workers in Southeast Asia" (Los huertos familiares para mejorar la nutrición. Materiales de capacitación para formar los agentes de campo en Asia del Sudeste). Este conjunto de materiales se elaboró y probó a nivel local, en Indonesia. Está encaminado a formar el personal de desarrollo responsable de la extensión agrícola, la economía familiar y las actividades comunitarias para que pueda trabajar conjuntamente con los hogares y las comunidades del Asia del Sudeste. El objetivo es fomentar la producción familiar de alimentos con miras a una mejor nutrición. Esta herramienta práctica para agentes de campo integra las cuestiones de producción de alimentos con las de nutrición, brindando también una serie de materiales de información para los capacitadores, el personal de campo y los mismos agricultores. Debería ayudar a los agentes de campo a adquirir las competencias técnicas y los conocimientos necesarios en materia de extensión y planificación, con el fin de ayudar a las familias a identificar los problemas y potencialidades para mejorar la producción familiar de alimentos y, por lo tanto, el nivel nutricional de todos los miembros de la familia. Resultó ser muy útil hasta ahora y fue adaptado para poder ser utilizado en programas de campo en Viet Nam, Bhután, India y Maldivas. Está siendo adaptado también en español, francés e inglés para su uso en Africa Subsahariana y América Latina.

La educación nutricional es otro medio fundamental para promover el consumo de alimentos ricos en micronutrientes en el marco de una dieta alimentaria variada, segura y adecuada. En materia educativa, la FAO promueve un enfoque basado en la alimentación y adaptado al contexto cultural específico. Este enfoque reconoce tanto el significado social de los alimentos como su valor nutritivo y hace hincapié en los múltiples beneficios de una alimentación variada. Estimula la gente a escoger su dieta alimentaria en función de sus preferencias, su estilo de vida, sus necesidades fisiológicas y el tipo de actividades físicas que practica. Para brindar consejos dietéticos al público, la Dirección de Alimentación y Nutrición preparó una serie de materiales titulada "Saque el máximo provecho de los alimentos que come", que fomenta cuatro mensajes sobre los cuales nutricionistas y educadores pueden apoyarse en los distintos países. Estos mensajes son los siguientes: disfrute comiendo alimentos variados; coma lo justo para cubrir sus necesidades; preserve la calidad e inocuidad de sus alimentos; manténgase activo y en forma. Estos materiales fueron adaptados y traducidos a unos 20 idiomas. La Dirección preparó también una guía técnica sobre las intervenciones de comunicación social en nutrición (Social Communication in Nutrition: A Methodology for Intervention). Por último, publicó el informe de una Consulta de expertos, "Educación en nutrición para el público", que se acompaña por una serie de documentos de referencia que brindan información complementaria sobre la ejecución eficaz de programas de educación nutricional.

Enriquecimiento de los alimentos

La FAO reconoce que, en algunos casos, el enriquecimiento de los alimentos, es decir agregar micronutrientes a los alimentos transformados, puede constituir un componente importante de los enfoques alimentarios. Para brindar orientaciones y promover tecnologías apropiadas de enriquecimiento de alimentos, la FAO auspició en 1995 una consulta de expertos sobre las tecnologías de enriquecimiento de alimentos. Hubo una amplia difusión de las recomendaciones relativas al uso de las tecnologías apropiadas, las formas de promover la sostenibilidad, la idoneidad de los controles de la calidad de los alimentos para garantizar su inocuidad y otras áreas que todavía necesitan ser investigadas. La Comisión del Codex Alimentarius preparó también unas directrices destinadas a los gobiernos sobre la adición de micronutrientes esenciales a los alimentos y sigue examinando las consecuencias nutricionales del enriquecimiento de los alimentos y su etiquetado. Por ejemplo, las normas del Codex contienen disposiciones específicas sobre la yodación de la sal destinada al consumo.

Fortalecimiento de capacidades

La Dirección ha patrocinado varios talleres nacionales e internacionales en Asia y Africa para promover enfoques basados en la alimentación. Participaron en estos talleres expertos de los estados miembros que examinaron la situación actual de las carencias de micronutrientes en sus países y regiones. Además, evaluaron el impacto de los programas que se están implementando y discutieron modos y formas de reforzar la acción alimentaria en el marco de otros programas. Por ejemplo, se celebró en Harare (Zimbabwe), en 1996, un taller sobre el mejoramiento de los suministros alimentarios y la nutrición mediante la transformación y conservación de las frutas y hortalizas a nivel de los hogares y las aldeas. Este taller brindó la ocasión de discutir el papel de la conservación de frutas y hortalizas para mejorar la disponibilidad de alimentos, la promoción de tecnologías apropiadas y los mecanismos de colaboración e intercambio de información entre países. Otro taller se celebró en Dhaka (Bangladesh), en 1997, sobre la prevención de las carencias de micronutrientes, y la lucha contra ellas, mediante intervenciones relacionadas con la alimentación en los países de la Asociación del Asia Meridional para la Cooperación Regional. El taller destacó la necesidad de reforzar las intervenciones en estos países, hizo una serie de recomendaciones acerca de modalidades de colaboración y brindó orientaciones para elaborar programas.

El programa de acción alimentaria de la FAO es global, a largo plazo y sostenible, y su objetivo es luchar contra las carencias de micronutrientes y prevenirlas. Su propósito es contribuir al mejoramiento de la dieta alimentaria y del estado nutricional de todas las personas, en todo momento y lugar. Puede conseguirse mayor información sobre las actividades de la FAO con respecto a las substancias micronutrientes contactando la Dirección de Alimentación y Nutrición, Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Viale delle Terme di Caracalla, 00100 Roma, Italia. Correo electrónico: nutrition@fao.org

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