Las conferencias regionales de la FAO pidden unánimamente un mayor compromiso por parte de los Gobiernos en la lucha contra el hambre
Ha quedado concluido, a finales de mayo, el ciclo de conferencias regionales que la FAO organiza cada dos años en África, Asia, América Latina, Europa y Medio Oriente. Las conferencias de 2002 se han centrado claramente en la preparación de la
Cumbre Mundial de la Alimentación: cinco años después que tendrá lugar del 10 al 13 de junio en Roma. Todas las conferencias regionales han hecho un llamamiento a un mayor compromiso por parte de los Gobiernos para enfrentar el hambre en el mundo.
Durante las tres últimas reuniones (América Latina, Asia y Pacífico y Europa) se ha puesto el acento sobre las difíciles condiciones de vida de los habitantes de las zonas rurales y de montaña, sobre las condiciones desventajosas de los intercambios comerciales y sobre las dificultades para asegurar una gestión sostenible de la tierra y del agua.
Durante la conferencia latinoamericana (La Habana, Cuba, 22-26 de abril) el problema de la seguridad alimentaria ha sido ampliamente debatido así como la cuestión de las negociaciones comerciales referidas a los productos agrícolas. El Director General de la FAO, Jacques Diouf, ha subrayado el compromiso, por parte de la FAO de mejorar la capacidad de negociación de los países latinoamericanos en seno a la Organización Mundial del Comercio y por ayudar a los mismos a extraer beneficios del los acuerdos de la
Ronda de Uruguay sobre la agricultura. Con el fin de mejorar las condiciones de vida de la población rural, la FAO tiene intención de promover el apoyo a las reformas institucionales y de los gobiernos locales con proyectos financiados por el gasto público. La Conferencia se concluyó con la promesa de un compromiso serio para la creación de una coalición mundial contra el hambre, un argumento que será discutido con toda seguridad en la Cumbre de junio.
La promoción del desarrollo sostenible en las áreas de montaña ha sido una de las prioridades reconocidas por la FAO en la región asiática durante la Conferencia de Nepal (Katmandú, 13-17 mayo). Gracias a la designación del año 2002 como
Año Internacional de las Montañas el desarrollo de estas áreas pobladas por millones de personas ha vuelto a la atención de los gobiernos y de los organismos multilaterales. El compromiso para la movilización de recursos y para la elaboración de planos de acción coordinados entre los distintos actores de desarrollo será uno de los grandes desafíos de la FAO en los próximos meses. Durante la conferencia se ha hablado también de empoderamiento de la población rural pobre como medio para vencer al hambre y a la pobreza. Según los participantes en la Conferencia el desarrollo de los recursos humanos y el acceso al crédito por parte de los más pobres podrían ayudar a alcanzar estos objetivos.
La Conferencia para Europa (Nicosia, Chipre, 29-31 mayo) se ha centrado en la gestión sostenible de los recursos. Muchos sostienen que el problema de la desertificación y la prevención de la degradación del suelo están estrechamente ligados a los problemas del aprovisionamento hídrico, al escaso acceso a los recursos y a la carencia institucional. Existe un gran compromiso por parte de los gobiernos mirado a movilizar recursos para este problema y existe una gran expectación para la Cumbre Mundial de la Alimentación que podrá ser la sede adecuada para proponer líneas de acción concretas miradas a garantizar un acceso equitativo a los recursos y a reducir la degradación ambiental.