Entrevista con Eve Crowley, coordinadora para el capítulo 14 de la Agenda de Rio sobre "Promoción de la agricultura sostenible y desarrollo rural" (Entrevista - Agosto 2002)


Eve Crowley: "Todas y cada una de las perspectivas de los distintos actores de desarrollo tienen que ser consideradas a la hora de abordar el desarrollo sostenible"

En esta entrevista Eve Crowley, punto focal del capítulo 14 de la agenda 21 en la FAO, repasa los fracasos de la agenda para el desarrollo sostenible establecida en Rio de Janeiro hace 10 años, señala los desafíos que deberán ser afrontados en la Cumbre de Johannesburgo y explica por qué la agricultura ha adquirido un papel crucial para alcanzar los objetivos de Rio.

¿Qué resultados podemos esperar de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible que se celebrará en Johannesburgo el próximo mes de septiembre?

Es una pregunta desafiante. Teniendo en cuenta que en Johannesburgo se reunirán más de 65.000 personas, no sólo representando a gobiernos y organizaciones intergubernamentales, sino también a la sociedad civil, el evento se presenta como una ocasión única para reafirmar los compromisos de la Agenda 21 e identificar nuevas formas para trabajar en colaboración por los objetivos fijados hace 10 años. Tres son los resultados concretos que saldrán de la cumbre: el primero es una declaración política, cuyo borrador ya existe, basada en conceptos claves como la sostenibilidad, la interdependencia, la participación y la equidad. Un segundo resultado, el que está costando más trabajo definir, es un plan de acción para llevar a la realidad la Agenda 21, considerada todavía válida aunque con nuevas áreas por definir. Este plan de acción debe estar basado en las medidas de aplicación de los objetivos que fijamos inicialmente y sobre los que se ha registrado escasos progresos. Debe concentrarse en medidas con plazos establecidos, en áreas en las que los gobiernos y los actores de desarrollo pueden empeñarse y que deben ser seguidas y evaluadas en todo momento. En este marco, la erradicación de la pobreza, por ejemplo, es una de las áreas clave. Otra es el cambio de lo patrones de producción y consumo insostenibles (incluyendo nuevos aspectos como las fuentes de energía renovables, a los que no se prestó demasiada atención hace 10 años), la protección y manejo de los recursos naturales y el desarrollo económico y social. Otras áreas que necesitan atención son el salúd, los estados insulares, iniciativas sostenibles para África... Todo ello tiene que ser contextualizado en un marco de globalización que es distinto al de hace 10 años y los resultados de nuevas conferencias mundiales como la de Monterrey tienen que ser tenidos en cuenta a la hora de definir un plan de acción, que tendrá que abordar necesariamente además temáticas relacionadas con el comercio internacional, la educación, las tecnologías de la información, las alianzas participativas. Una de las principales carencias de la cumbre de Rio es que estos documentos no estuvieron acompañados por un compromiso financiero, ésta es otra de las áreas que el plan de acción tiene que abordar ahora.


Declaración política y plan de acción son los resultados clásicos de las conferencias mundiales ¿qué puede decirnos del tercer documento, que involucrará a la sociedad civil?

El tercer resultado, también llamado Type 2 outcomes, es una innovación en este sentido. Este colecciòn de iniciativas mezclará todas las voces de la sociedad civil y en él precisamente se fundamentan los principales temores que existen al respecto. El lado positivo de las iniciativas es que ofrece nuevas oportunidades para establecer alianzas voluntarias, grupos de actores de desarrollo que normalmente no tienen la ocasión de reunirse juntos para enfrentar un único problema y en un plazo determinado. En algunos casos, estos actores llevan ya dialogando uno o dos años y las materias que están abordando van desde las energías renovables hasta la agricultura, pasando por el problema del agua. El debate está abierto. Estos partenariados ofrecen además una oportunidad para movilizar recursos económicos y ejercer presión para un compromiso político. Las principales protestas al respecto versan sobre el hecho de que, probablemente, los recursos financieros acabarán siendo destinados a los objetivos del plan de acción non-negociado, y que por tanto los documentos oficiales negociados no recibirán suficiente financiación. Personalmente creo que todavía queda mucho por mejorar en este tipo de iniciativas de la sociedad civil, sobre todo con respecto a la definición de 'las reglas del juego'para asegurar que los actores estén en un pie de igualdad. No obstante, creo que hemos dado algunos pasos en este sentido y que estos foros tienen ya un reconocimiento válido en todo el mundo. Igualmente está más que aceptada la idea de que algunos de los problemas globales mas importante del mundo actual podrán resolverse sólo a través de alianzas múltiples comprometidas, cuidadosamente seguidas y con los recursos adecuados.

¿Qué nivel de compromiso es necesario que sea alcanzado en Johannesburgo para evitar volver a caer en los fracasos de Rio?

Los fracasos para convertir en realidad la agenda de Rio dependen de múltiples factores y tienen un impacto distinto en cada región del mundo. En muchas ocasiones los problemas son las tasas de crecimiento de la población o la disminución de los recursos naturales y desde esta perspectiva Rio no tiene que ser considerado necesariamente como un fracaso. Pero hay sectores en los que la agenda puede ser mejorada y es necesario un debate efectivo sobre las medidas de aplicación de los compromisos. Sin lugar a dudas, son imprescindibles nuevos recursos financieros para el desarrollo sostenible. Además tienen que definirse medidas efectivas en materia de nuevas tecnologías ambientales, educación y creación de una conciencia favorable al desarrollo sostenible. Si miramos atrás, a las esperanzas que fueron puestas en Rio hace 10 años, podemos decir que se han realizado algunos progresos, pero todavía hay muchas cosas que tienen que ser cambiadas. Y hoy existen múltiples voces que no están indicando el camino que tenemos que seguir para ello: las voces de la sociedad civil que nos ha enseñado, entre otras cosas, a reconocer nuestros propios fracasos. La participación de las voces de la sociedad civil, se dice, pueden también ejercer una significativa presión sobre los Gobiernos haciendo uso de sus complementariedades. Los gobiernos cambiarán de color de aquí a 10 años, corresponde a la sociedad civil la tarea de evaluar y monitorizar éxitos y fracasos sobre los objetivos que se realizarán en Johanesburgo. Es la sociedad civil y especialmente la juventud quien puede dar perspectivas a largo plazo.

¿Qué papel está despempeñando la FAO en la preparación de la Cumbre?

La Cumbre Mundial de Desarrollo Sostenible es un evento mundial organizado por las Naciones Unidas, con un secretariado y distintos representantes de los Gobiernos que trabajan en estrecha colaboración. En cuatro conferencias preparatorias se han delineado los documentos que conformarán el resultado final. La FAO está trabajando en cuatro de los capítulos de la agenda: 10 ( tierras), 11 ( deforestación), 13 ( montañas) y 14 ( agricultura sostenible y desarrollo rural). Está desempeñando una importante labor para potenciar una cumbre participativa, alentando a la sociedad civil a presionar para situar a la agricultura como una de las áreas clave de la agenda 21. Gracias a nuestro trabajo conjuntamente con la sociedad civil y los gobiernos claves, hoy podemos decir que la agricultura ha visto reconocido su papel crucial en el desarrollo sostenible. Los tres pilares hoy día del desarrollo sostenible son la sostenibilidad económica, la sostenibilidad ambiental y la sostenibilidad social. El desafío ahora es situar a la agricultura transversalmente en estas tres dimensiones. Ya no se trata, por tanto, de mejorar únicamente la productividad agrícola sino de hacerlo de un modo ambientalmente sostenible y socialmente sostenible (y todo esto está relacionado con la reforma de las instituciones, las garantías sociales y la participación). Las partes técnicas de la agenda son igualmente importantes, por ejemplo en todo lo relacionado con el Tratado Internacional sobre Recursos Genéticos y tienen que ser decididamente ratificadas para que el mundo puedo beneficiarse de estos acuerdos. Además la FAO está luchando por reduzir el hambre nel mundo como uno de los principales objetivos. Queremos estar seguros de que el tema del hambre es afrontado porque es tanto una consecuencia como una causa de la pobreza. La llamada iniciativas, está siendo igualmente conducida por la FAO, así como todo lo relacionado con la agricultura sostenible. La "Initiative SARD" [Sustainable Agriculture and Rural Development - agricultura sostenible y desarrollo rural] se ha concentrado en tres aspectos: acceso a los recursos, condiciones de empleo justas (y ésta era una de las carencias de Rio, una preocupación que ha salido a la luz sólo en los últimos años, que tiene mucho que ver con la propiedad de la tierra y el acceso a los mercados), y las buenas prácticas para la agricultura sostenible y desarrollo rural.

¿Cómo se trabajará para difundir las mejores prácticas agrícolas?

Tenemos numerosas experiencias de éxito, pero tienen que ser difundidas. Éste es también uno de los desafíos que ha quedado claro sólo en los últimos años: la necesidad de crear redes, para transformar las experiencias exitosas locales en conocimiento global. Para ello hay que potenciar también las comunidades indígenas, capacitarles para comunicar, participar y negociar eficazmente en la formulación de políticas, y acceso a los mercados. Hay que promover el diálogo a nivel global. Para ello hay que promover la creación de redes como la Red del sistema de Naciones Unidas para el desarrollo sostenible, ya que sin la existencia de redes nunca podrá darse el paso que hay desde las iniciativas de partenariado a la constitución de verdaderas alianzas. Este tipo de redes son además particularmente importantes porque dan los mecanismos de coordinación de áreas claves del desarrollo rural a nivel nacional. Viceversa, esta red ofrece una ocasión única para llevar iniciativas locales a nivel nacional y a nivel global, y facilitar el intercambio entre comunidades, países y regiones.

¿Cuál es el papel de cada uno de los actores del desarrollo para el desarrollo sostenible? Cada uno de ellos ofrece una nueva perspectiva, capacidad y ventaja comparativa a la hora de trabajar por el desarrollo sostenible. La pobreza tiene que ser enfrentada desde una multitud de perspectivas. Los pueblos indígenas, por ejemplo, ofrecen un punto de vista único, de enorme potencial para el desarrollo sostenible a pesar de haber permanecido en su mayor parte invisibles en las conferencias internacionales durante las últimas décadas y a nivel nacional en la toma de decisiones en los últimos siglos.

En el campo de la acción, ¿cuáles son las prioridades que cree deben ser establecidas para abordar un campo tan grande como el del desarrollo sostenible?

Hay que ir a Johannesburgo partiendo de la base de que no se trata de ir a sentarse a una mesa para decir que las cosas no han ido bien desde Rio. Hay que establecer acciones para ser seguidas día a día y determinar cuáles serán los recursos financieros para ello. Monterrey nos señaló ya el camino para encontrar estos nuevos recursos, pero ahora hay que saber utilizarlos. Y para ello son precisos compromisos concretos y resultados concretos.