"Fao y sociedad civil tenemos que actuar con creatividad para conseguir que los gobiernos nacionales tomen en cuenta nuestro trabajo en la toma de decisiones políticas sobre la inseguridad alimentaria" - Antonio Onorati
Antonio Onorati, presidente de la ONG italiana CROCEVIA, ha coordinado los esfuerzos del Comité Internacional de Planificación para el Forum Internacional de ONGs/OSCs para la Soberanía Alimentaria (CIP) celebrado durante la Cumbre de junio de 2002. Onorati ha explicado a la Red cuál es el estado actual de las relaciones entre la sociedad civil,los movimientos
sociales y la FAO. Onorati ha creido oportuno subryar que algunas de las ideas recogidas en esta entrevista responden sólo a su opinión personal, fruto de años de experiencia en el sector de la cooperación y de la solidaridad internacional.
El pasado 1 de noviembre, el CIP se reunió con el director general de la FAO, Jacques Diouf, para tratar de definir las futuras relaciones de esta agencia con las ONG, las OSC y los movimientos sociales. Onorati explicó a la Red los resultados de este encuentro, habló de la diversidad entre las organizaciones de la sociedad civil y de las relaciones establecidas con las distintas agencias de Naciones Unidas, expuso la posición del IPC sobre la Cumbre de junio y sobre el tema de la soberanía alimentaria y realizó un llamamiento para que también los Grupos Temáticos de la Red presten sus estructuras para plataformas de debate a nivel nacional en los que los gobiernos nacionales se comprometerán a recoger y apreciar el trabajo y la autonomía de la sociedad civil a la hora de enfrentar el problema de la inseguridad alimentaria.
¿Cómo definiría, en pocas palabras, la visión que tiene hoy la sociedad civil del sistema de las Naciones Unidas?
La inversión política que los gobiernos han realizado en las Naciones Unidas es decreciente. Los Gobiernos han contribuido a quitar a las agencias de Naciones Unidas su función original, que debía ser la de un gobierno internacional por encima de los intereses parciales. Creo que existen dos problemas. El primero es que se da un comportamiento general, sin diferencia entre norte y sur, de delegar cada vez menos poder a las NU. Ya no existen los movimientos no alineados que antes eran tan importantes en el interior de la ONU: el mismo movimiento del G77 tiene hoy países irreconciliables en su seno mientras que antes era un grupo homogéneo.
El segundo problema es el poder prácticamente ilimitado otorgado al modelo occidental, e impuesto por los gobiernos occidentales en el interior de las NU. Además existe una jerarquía entre las agencias. Existe un tentativo general de colocar el completo sistema bajo una dirección general manejada por las instituciones de Bretton Woods y la Organización Mundial del Comercio, aunque no está escrito en ningún lado que estas instituciones tengan que tener un papel dominante sobre el entero sistema.
¿Cree que al menos la FAO ha reconocido el importante papel que puede tener la sociedad civil a la hora de enfrentar el problema de la inseguridad alimentaria?
Sí, en este sentido la FAO ha dado un gran paso adelante. Aunque nuestra autonomía nos es indispensable hemos costruido un gran espacio de debate con la FAO, basado en el respeto mutuo. En este momento existen varias estrategias respecto a las NU por parte de la sociedad civil (y viceversesa, distintos modos distintos de considerar a la sociedad civil por parte de las Naciones Unidas).
La novedad absoluta por parte de las agencias que trabajan sobre el hambre, la agricultura, etc. es que son conscientes del valor de las OSC, y en concreto del modo en que los movimientos sociales (de pescadores, campesinos, pueblos indígenas, trabajadores de la agroindustria, etc), veraderos portadores de intereses en lo relacionado con la seguridad alimentaria y el derecho a la alimentación, pueden ser reconocidos como protagonostas a nivel local y mundial, de las estrategias de seguridad alimentaria. Los movimientos sociales deben siempre mantenerse autónomos o pierden su razón de ser.
Creo que la FAO-Secretariado ha reconocido tres cosas fundamentales para nosotros. En primer lugar, el principio de la autorganización: representamos a quienes están en el CPI y sobre todo una metodología de trabajo entre organizaciones diferentes, no tenemos ninguna voluntad de representar a toda la sociedad civil (sería imposible) y la FAO no nos dice a quién tenemos que incluir. El modelo de organización que nos hemos dado nos es propio y la FAO lo reconoce como tal, acepta nuestra manera de funcionar así como nosotros aceptamos que no seremos su único interlocutor. Nosotros no estamos no con ni contra la FAO. Trabajamos sobre los mismos problemas y tenemos cosas que decir, son la que expresamos en los documentos políticos elaborados durante el Forum de Roma (noviembre de 1996 y junio de 2002) sobre la Cumbre Mundial de la Alimentación.
En segundo lugar, nuestro sistema de trabajo se basa fundamentalmente sobre el trabajo que se realiza a nivel regional/local y hemos pedido a la FAO que establezca los dispositivos para dialogar con nosotros en este nivel. El tercer elemento es que el CPI y el proceso que está detrás de él es un proceso dinámico, no tenemos ninguna estructura de poder ni constituiremos un "Comité de enlace permanente" con la FAO. Cada organización miembro del CIP conserva la posibilidad de establecer relaciones directas con la FAO. La diferencia es que, sobre temas concertados, nos pondremos de acuerdo para hablar con una sola voz, con la fuerza que nos viene dada desde el Forum que hemos organizado.
¿Cómo afrontan las ONGs y la sociedad civil el problema de la inseguridad alimentaria?
Tenemos un planteamiento integrado: la inseguridad alimentaria no es un problema de falta de medios sino falta de derechos. Nuestr planteamiento ha sido aceptado en la FAO-secretariado, puede verse que la FAO aprecia la dinámica de la sociedad civil y también porque conlleva ideas innovativas. Además se ha entendido cuál es el cuadro que nosotros planteamos para trabajar con la FAO sobre el problema de la inseguridad alimentaria: es el marco de la sobreanía alimentaria. Esto quiere decir, entre otras cosas, acceso a los recursos (rechazamos los instrumentos que favorecen los monopolios y la privatización). El acceso a los recursos tiene que garantizarse en términos jurídicos de derecho, por esto, por ejemplo - como exemplo - nuestra batalla será que el código de conducta para el derecho a la alimentación sea obligatorio y que se pueda actuar institucionalmente contra las violaciones.
Nosotros queremos que la agricultura y el comercio agrícola no tenga que atenerse a las reglas de la OMC. Entendemos que ahora mismo la FAO puede hacer poco en este sentido, pero le pedimos que en sus valoraciones y estudios sobre este aspecto tenga en cuenta la voz de la sociedad civil, que establezca modalidades de trabajo conjuntas con los movimientos sociales.
¿Pueden representar los Grupos Temáticos de la Red una oportunidad en este sentido?
Sí, pero hay una gran dificultad. Es cierto que a nivel central no tenemos grandes problemas a la hora de impulsar estas oportunidad . Los verdaderos problemas los tenemos sobre el terreno, en los países con los gobiernos nacionales, porque muchos de ellos se empeñan en considerar a las ONGs y a los movimientos como sus enemigos. Está claro que aquí el papel de la FAO, igual que el de la Red, es muy limitado, sobre todo porque los gobiernos más intolerantes con la sociedad civil son también los que menos tienen en cuenta el trabajo de la FAO. Y aquí es donde FAO y sociedad civil tenemos que interactuar con creatividad y determinación para poder dar una paso adelante.
¿Tenéis ya alguna estrategia para ello?
Vamos a reforzar el trabajo a nivel regional. Utilizaremos la oportunidades institucionales que haya como las conferencias regionales de la FAO. Imagino que nuestras relaciones con las estructuras locales de la FAO van a sacar provecho de ello. En algunos puntos esto será muy delicado. Por ejemplo en el tema de la reforma agraria. Nosotros rechazaremos siempre un modelo de reforma agraria orientada al mercado, el promovido por el Banco Mundial. La FAO nos responderá que ya es difícil de por sí tratar el tema de la reforma agraria con algunos Gobiernos, y sobre todo orientar un modelo de reforma desde el papel estrictamente técnico que se le otorga a la agencia. Lo que proponemos a la FAO es crear un "espacio de trabajo conjunto" entre FAO, ONGs y movimientos sociales en el que se abara un diálogo directo de modo que la FAO, en su trabajo, pueda recoger también la visión de la sociedad civil. Vuestra Red puede ser muy útil en este sentido, facilitando las estructuras necesarias para ello, siempre que acepte los principios que defendemos.
¿Qué conclusiones han extraído del encuentro con el director general de la FAO del pasado 1 de noviembre?
Podemos decir que ha sido un encuentro muy positivo, ya que es la prueba de que la FAO está abierta a un debate directo con la sociedad civil sobre los cuatro principios de fondo que se recogen en nuestro documento político producto del Forum Internacional de las ONGs y OSCs de junio 2002 aquí en Roma. Nos han asegurado que los cambios constitucionales que afectarán a la FAO serán discutidos no sólo entre los Gobiernos sino también con la sociedad civil. Hemos valorado sobremanera la presentación de un documento que analiza el estado de las actividades entre la FAO y las ONG y OSC, mucho más completa que una simple enumeración de los proyectos operativos que la FAO está realizando con las ONGs. Gracias a estos documentos a todas las ONGs, desde la más grande a la más pequeña, le ha quedado claro qué es lo que pueden reivindicar a la FAO. Y esto es un ejemplo de transparencia política.
¿Cómo considera el IPC la inclusión del sector privado en los partenariados para el desarrollo?
Nosotros no aceptamos que nos impongan acuerdos prenegociados con el sector privado. Podremos decidir sentarnos a debatir con ellos puntualmente y sobre temas puntuales pero sin tener que llegar necesariamente a una posición conjunta.Somos portadores de intereses distintos y a menudo opuestos . Rechazamos la lógica de Johannesburgo. Nosotros, sin ellos, hemos organizado un forum durante la Cumbre y hemos realizado una manifestación pacífica, por la soberanía alimentaria y contra la represión de las organizaciones sociales, con 30.000 personas por las calles de Roma. Hemos hecho escuchar nuestra voz sin romper un solo vidrio pero sin ceder en nuestras posiciones políticas y en nuestros principios.
Durante la presentación de la posición del Forum de Roma 2002 ante los jefes de Estado expresamos nuestra opinión negativa sobre la Cumbre de 2002. Invitamos a las empresas a que se organicen del mismo modo, que establezcan sus propios CIP y que hagan públicos todos sus documentos de lobby en una página web, que se organicen de manera transparente. Nosotros mientras tanto seguiremos organizándonos a nuestra manera, sin ser alineados defenderemos nuestra capacidad de realizar propuestas que van "en otra dirección", dirección que puede ser difícil de aceptar para algunos gobiernos. Reconocemos la diversidad de responsabilidad entre la FAO/Segretería y la FAO/ órganos de gobierno. La FAO nos propone un modo innovador de trabajar con la sociedad civil dentro de las Naciones Unidas, mucho más real que el de otras agencias que se declaran amigas de la sociedad civil pero que la coartan continuamente. Cuando las Naciones Unidas se declaran abiertas a las ONGs y las OSCs, muy a menudo incluyen cualquier cosa en estas siglas y les obligan a adoptar una voz común. La apertura a las organizaciones de la sociedad civil tiene que ser realizada de un modo cualificado y, por poner un ejemplo, no podrán alinearse en la misma etiqueta a las organizaciones
profit con las
non-profit. Las mismas ONG no pueden ser confundidas con los movimientos sociales.