Entrevista con Jose T. Esquinas-Alcázar - Febrero 2002
"Los Grupos Temáticos pueden desempeñar un importante papel para convertir a sus países en guardianes de la diversidad biológica"
José T. Esquinas-Alcázar, secretario de la
Comisión de la FAO sobre Recursos Fitogenéticos.
A principios de noviembre de 2001 la Conferencia de la FAO aprobó un Tratado Internacional sobre Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agicultura. Ningún voto en contra, 116 votos a favor y dos abstenciones (EEUU y Japón) arroparon un texto que reconoce la importancia de los recursos fitogenéticos como patrimonio de la Humanidad. El acuerdo, que entrará en vigor tan pronto como 40 países lo ratifiquen, es un paso importante hacia la protección de la diversidad biológica para las generaciones futuras y cubre aspectos económicos, sociales, éticos y políticos relacionados con este tema. Pero ¿dónde reside su importancia fundamental? ¿qué implicaciones tiene para los agricultures de los países en desarrollo? ¿cómo puede difundirse el texto del acuerdo de modo que los agicultores puedan hacer valer sus nuevos derechos? ¿qué papel pueden jugar los Grupos Temáticos para su difusión, aplicación y seguimiento? Uno de sus principales impulsores, el Dr. José Esquinas Alcázar (secretario de la Comisión de la FAO sobre Recursos Fitogenéticos), ha explicado amablemente todos estos particulares a la Red del CAC.
¿Por qué es importante el Tratado recién aprobado y cuáles son los objetivos principales que se ha dado?
Tenemos que partir de la idea de que los recursos genéticos constituyen la base de la seguridad alimentaria y de la agricultura en el mundo. Se trata de la diversidad biológica agrícola desarrollada por miles de generaciones de agricultores a lo largo de los últimos 10.000 años, que se están perdiendo a un ritmo vertiginoso. Ésta no es sólo una pérdida irreparable en términos de riqueza cultural, sino que homogeneizando progresivamente la agricultura y reduciéndola a unos pocos cultivos, productivos pero uniformes, perdemos la posibilidad de hacer frente a cambios medioambientales, plagas y enfermedades que no podemos predecir. Como fuente última de la alimentación los recursos genéticos constituyen la despensa de la Humanidad. Su importancia, tanto real como estratégica, es enorme. Así que su pérdida constituye una grave amenaza, a medio y largo plazo, para la seguridad alimentaria. El Tratado presenta tres objetivos bien definidos:
- la conservación de estos recursos para que generaciones futuras puedan hacer frente a necesidades y cambios ambientales impredecibles, incluyendo la aparición de nuevas enfermedades
- la promoción de la utilización sostenible y amplia de recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura
- la distribución justa y equitativa de los beneficios derivados del uso de los recursos fitogenéticos
¿Por qué un acuerdo internacional?
Podemos decir que prácticamente ningún país del mundo es hoy autosuficiente en lo que respecta a la diversidad agrícola y que la dependencia media entre países para los cultivos más importantes es del 70%. Paradójicamente, muchos países que son pobres económicamente, son ricos, por estar situados en zonas tropicales y sub-tropicales, en genes y en diversidad genética que son necesarios para la supervivencia de la humanidad. La cooperación internacional en esta materia no es por tanto una posibilidad, sino una necesidad. Su función es la de incentivar mediante programas, proyectos y actividades de desarrollo la salvaguardia de estos recursos.
El acuerdo establece un sistema que facilita un amplio acceso a una lista de cultivos decisivos para la seguridad alimentaria ¿Qué quiere decir esto exactamente?
Significa que garantiza un acceso facilitado por parte de cualquier usuario a los recursos fitogenéticos más importantes en la alimentación, tanto los depositados en los bancos de genes como los que se encuentran en las parcelas de los agricultores y en estado silvestre. A cambio de ello se establece una participación colectiva en los beneficios derivados de su uso.
¿A qué beneficios se refiere? ¿Qué ventajas puede tener para los agricultores de los países en desarrollo el hacer accesible su patrimonio fitogenético al resto de la humanidad?
El artículo referido a los de beneficios está dividido en cuatro puntos:
· reforzar las capacidades nacionales
· transferencia de tecnología
· intercambio de información
· distribución justa y equitativa de beneficios monetarios derivados de la comercialización de los productos derivados del uso de recursos fitogenéticos. Se exigirán pagos obligatorios por parte de aquellos usuarios que obtengan beneficios comerciales del material originado a partir del sistema multilateral de recursos fitogenéticos.
¿Por qué son importantes los agricultores tradicionales para la conservación de la diversidad biológica, si existen las tecnologías para conservar los recursos en bancos de germoplasma?
Efectivamente, el sistema multilateral al que se refiere el tratado comprende tanto la conservación ex situ (bancos de germoplasma) como in situ (tierras de los agricultores). La conservación ex situ implica la recolección de muestras representativas de la variabilidad genética de un cultivo y su mantenimiento en bancos de germoplasma o en jardines botánicos en forma de semillas, estacas, tejidos in vitro, plantas enteras, etc. Los bancos de germoplasma presentan, sin embargo, un serio incoveniente: cuando congelamos a varios grados bajo cero las semillas congelamos también el proceso evolutivo de estas plantas. Con ello se pierde la posibilidad de adaptación de las plantas a condiciones ambientales cambiantes. Los agricultores tradicionales son los guardianes de la diversidad biológica in situ, que mantiene el proceso evolutivo y la posibilidad de continuas adaptaciones. Y dado que la mayor parte de la diversidad de recursos genéticos de plantas cultivables está en países en vías de desarrollo, podemos considerar que son estos países los principales guardianes. El Tratado reconoce esta importante condición y proporciona incentivos a ello, mediante la financiación de proyectos, programas y actividades que beneficien a los agricultores que mantienen sistemas tradicionales de cultivos.
¿Qué países son potenciales guardianes de la biodiversidad biológica?
La diversidad genética no se distribuye al azar en el mundo, sino que está localizada principalmente en zonas tropicales y subtropicales. Vavilov, pionero en esta materia, identificó ya en los años 20 las áreas geográficas donde la riqueza genética de las plantas alimenticias es máxima: América Central y México, área Andina, área Mediterránea, Asia Central, Cercano Oriente, China, Etiopía, India e Indo-Malasia.
¿Qué importancia tiene la inversión pública en la investigación sobre biotecnologías?
Como es lógico, las empresas llevan a cabo inversiones y, en general, buscan beneficios a corto plazo. Por esta razón es importante que se hagan inversiones en el sector público para mantener su interés en la investigación biotecnológica, con el objetivo de asegurar que las necesidades de los pobres se tengan en cuenta.
¿Y qué debe hacerse para que lo establecido por el Tratado sea operativo?
Es necesaria la ratificación del mismo por parte de 40 países para que pueda entrar en vigor. Por otra parte cada país deberá desarrollar regulaciones y legislaciones nacionales que permitan la implementación de lo previsto por el Tratado.
¿Qué pueden aportar los Grupos Temáticos de la Red del CAC para llevar lo establecido en este Tratado a la realidad?
Pueden impulsar políticamente para la formulación de legislaciones nacionales para el desarrollo del Tratado y participar en su formulación. La variedad en la composición de estos grupos puede desempeñar también un papel importante durante la implementación y seguimiento del acuerdo. Otro campo de acción es la difusión de información sobre este Tratado y sobre la importancia del tema en sus respectivos países, de manera que pueda crearse una conciencia colectiva sobre su necesidad. No olvidemos que un Tratado internacional es papel muerto hasta que no se desarrollan leyes que lo avalen y, todavía más, hasta que los ciudadanos conozcan, acepten y asimilen estas leyes como suyas. Volviendo al primer punto, el desarrollo de legislaciones, me gustaría citar como ejemplo y punto de referencia a la India, cuyo parlamento nacional ha discutido y aprobado la primera legislación que existe en en el mundo específica sobre los derechos del agricultor. Fue en agosto de 2001, antes incluso de la aprobación del Tratado.
¿Cuál es la razón por la que un país debe ratificar el Tratado?
Aquí puede trabajar también el Grupo Temático, impulsando a sus países para que estén entre los primeros firmantes. Porque los países que lo ratifiquen formarán el Cuerpo de Gobierno del Nuevo Tratado Internacional, a quien corresponderá tomar las decisiones para su implementación, incluyendo las decisiones importantes en la interpretación y desarrollo de algunos artículos que tienen que ver con el acceso facilitado, la propiedad intelectual, el acuerdo de transferencia del material y la distribución de beneficios. Cuanto antes lo ratifique un país, más activamente podrá participar en la toma de estas importantes decisiones.
La opinión pública recela a menudo de la biotecnología como una manipulación aberrante de la Naturaleza. ¿Qué puede decirnos de las implicaciones éticas del Tratado?
Siempre he preferido hablar de las biotecnologías en plural. No hay duda de que el desarrollo y el uso de biotecnologías apropiadas, las modernas y las tradicionales, puede contribuir en gran medida a reducir el hambre y la pobreza en el mundo. La clave está en decidir cuáles biotecnologías y cómo usarlas. La FAO está trabajando en un
Código de conducta sobre las biotecnologías para rentabilizar al máximo su potencial y minimizar sus posibles riesgos.
ALGUNOS DATOS RELACIONADOS CON LA MATERIA
La humanidad ha usado como alimento unas 8.000 especies de plantas para cubrir sus necesidades básicas. Hoy, época tendente a la homogeneización de la agricultura, se cultivan para alimentación sólo unas 150 especies. Sólo 12 especies vegetales y cinco animales cubren más del 70% de las necesidades calóricas y proteicas del planeta. Finalmente, cuatro especies vegetales (trigo, maíz, arroz y patata) y tres animales suministran el 50% de las proteínas y calorías de la alimentación mundial.